Cartas digitales para restaurantes
Antes de entrar, miran tu carta en el móvil
La buscan en Google, en tu Instagram o parados en la acera. Si lo que encuentran es un PDF que hay que ampliar, cenan en otro sitio. My Menus les enseña tus platos con foto, precio y alérgenos, en su idioma, y tú cambias lo que quieras sin pisar la imprenta.
- Un QR que no se reimprime
- Los 14 alérgenos, con filtro
- Español, inglés y catalán
Donde ya te buscan
Tu carta, en los tres sitios donde se decide
Nadie busca «la carta de tu restaurante» en un cajón: la buscan en Google, en tu Instagram y en la mesa. Es el mismo enlace en los tres sitios, y lo imprimes una sola vez.
En la mesa
Apuntan con el móvil y están pidiendo. Nadie espera a que le traigas la carta, y tu sala deja de repartir folios.
- @turestaurantemymenus.es/tu-casa
En tu Instagram
En el enlace de la biografía. Quien llega por una foto de tus platos ve los precios sin escribirte un mensaje.
- Tu restaurante4,8Ver la carta
En Google Maps
En tu ficha, al lado de las fotos y las reseñas. Es el momento exacto en el que alguien elige entre tu casa y la de enfrente.
Tu parte son diez minutos
Tú no tocas nada técnico
- 1
Nos mandas tu carta
Una foto del papel con el móvil vale. Si tu carta ya está en Google, con el enlace nos apañamos.
- 2
La montamos con tu marca
Con tu logo, tu color y tus fotos. Te la mandamos y la ves en tu móvil antes de que exista para nadie más.
- 3
La pones a trabajar
El QR a las mesas y el enlace a Instagram y a Google. A partir de ahí, tú solo nos dices qué cambia.
La carta por dentro
Lo que hace tu cliente mientras espera
Busca por una palabra, esconde lo que no puede comer y mira el plato de cerca antes de pedirlo. Tres cosas que un PDF no hace y que a ti te ahorran veinte preguntas.
1 plato encontrado
- Croquetas de jamón ibéricoBechamel cremosa y jamón de bellota. Fritas al momento.desde 6,50 €

Encuentra sin preguntar
Escribe «croqueta» y aparece. Sin tildes, en singular o en plural. Tu cliente encuentra lo que quiere sin llamar a nadie.
Esconde lo que no puede comer
Marca gluten y lácteos y la carta se queda con lo que sí puede pedir. Los 14 obligatorios, con su icono, sin que nadie vaya a cocina a preguntar.
Se le antoja el plato
Foto grande, descripción entera, precio y alérgenos. Así se pide el plato de 23 € y no el de 12 € por si acaso.
Los detalles
Lo que tu sala deja de repetir
Ninguna de estas cosas sale en un catálogo de funciones. Son las preguntas que tu equipo contesta veinte veces al día, y que la carta responde antes de que nadie levante la mano.
- Lubina a la espaldaAgotado
Se acabó un plato
Lo marcas agotado y deja de pedirse. Sin tachones a boli ni «ese hoy no hay» en la mesa.
- Menú del día16,50 €
Menú del día
Primeros, segundos y lo que incluye. Cambiarlo cada mañana es un mensaje, no una pizarra.
- Abierto ahora· cierra a las 23:30
Abierto o cerrado
La carta sabe tu horario y lo dice en su idioma, aunque la abran a las dos de la mañana para mañana.
- Recomendados de la casa
Recomendados de la casa
Los platos con más margen van arriba, con foto y en un carrusel aparte. La carta también vende.
- CasaTizon_ClientesCopiar
La contraseña del Wi‑Fi
Con un botón para copiarla. Deja de deletrearla mesa por mesa.
- Déjanos tu reseña
Reseñas en Google
Un botón al final de la comida, que es cuando mejor hablan de ti.
1
enlace para todo
Mesa, Instagram y Google, el mismo siempre.
14
alérgenos
Los de declaración obligatoria en la UE, con filtro.
3
idiomas
Español, inglés y catalán, según el móvil del cliente.
48 h
y está publicada
Desde que nos mandas tu carta actual.
Por qué no basta con colgar el PDF
Carta en papel o en PDF
- Cambiar un precio cuesta una tirada nueva
- El PDF tarda en abrir y hay que ampliarlo con los dedos
- Cada mesa de fuera son cinco preguntas a tu sala
- En Instagram acabas colgando la foto de un folio
Con My Menus
- Lo cambias hoy y el QR de la mesa sigue valiendo
- Se lee como una app: busca, filtra y amplía el plato
- Cada plato con sus alérgenos y su traducción
- Un enlace con tu logo que se ve bien en todas partes
Antes de escribirnos
Lo que nos preguntan siempre
¿Cuánto cuesta?
Un precio de alta, que es montarte la carta y dejarla publicada, y una cuota mensual. Los mismos para todos, sin planes recortados. Te los decimos en el primer mensaje, antes de ponernos a montar nada.
No tengo tiempo para ponerme con esto.
Tu parte es mandar una foto de la carta que ya tienes. Lo demás lo hacemos nosotros y te avisamos cuando esté lista para que la mires.
¿Tengo que reimprimir el QR cada vez que cambie la carta?
No. El QR apunta siempre al mismo sitio y lo que cambia es lo que hay detrás. Lo imprimes una vez y te olvidas, aunque cambies la carta entera en enero.
¿Necesito saber de informática?
No. Nos mandas un mensaje con lo que cambia y lo dejamos hecho. El panel para que lo toques tú desde el móvil está en camino, y tampoco tendrá más misterio.
¿Sirve si cambio la carta a diario?
Sí. El menú del día va aparte, con sus primeros y sus segundos, y un plato se marca agotado en cuanto se acaba.
¿Sustituye a la carta de papel?
No, la acompaña. Hay comunidades que exigen carta física; la digital es la que ve quien todavía está decidiendo si entra.
¿Quién responde de los precios y los alérgenos?
Tú, igual que en la carta de papel: nosotros publicamos lo que nos das, sin tocarlo. Si un dato cambia, nos lo dices y lo corregimos el mismo día.
Sin compromiso
Mándanos tu carta y te la devolvemos montada
Con una foto de la carta que tienes hoy nos vale para empezar. Te la preparamos con tus platos y tus precios, la abres en tu móvil y decides tú.

